Artes marciales para principiantes: por dónde empezar de verdad

En Londres hay un examen que tiene fama de ser uno de los más exigentes del mundo. No lo organiza una universidad, sino Transport for London, y durante años tuvieron que superarlo quienes querían convertirse en taxistas de la ciudad.

Se llama The Knowledge.

Los aspirantes tenían que aprender miles de calles, rutas y conexiones de Londres y orientarse sin GPS. Después, investigadores de University College London estudiaron el cerebro de estos taxistas y observaron diferencias en el hipocampo, una región relacionada con la memoria espacial.

Lo interesante es que eran adultos.

En realidad, el cerebro adulto sigue siendo capaz de adaptarse y cambiar con el aprendizaje. Eso es, en esencia, la neuroplasticidad.

Y esto tiene mucho que ver con empezar una disciplina marcial de adulto.

Aprender una patada, coordinar un desplazamiento con un bloqueo, memorizar una secuencia o conseguir que el cuerpo haga algo que al principio parecía imposible también es aprendizaje.

Por eso, empezar artes marciales a los 35, 45, 55 años o más no significa empezar tarde.

 

 

¿Por dónde empezar?

 

Si buscas artes marciales para principiantes, encontrarás muchas posibilidades. Sin embargo, cada disciplina tiene su propia manera de entrenar y sus propios objetivos.

En Choi’s Lee hemos elegido concentrarnos en Taekwondo y como complemento Hapkido, además del trabajo específico de defensa personal aplicada.

No porque pensemos que las demás disciplinas no sean interesantes, sino porque creemos que enseñar bien requiere tiempo, experiencia y continuidad.

Llevamos 49 años enseñando artes marciales para principiantes y expertos en la materia y entendemos el entrenamiento como algo más que ejercicio físico. Además de la parte física, hay técnica, coordinación, disciplina, constancia y, sobre todo, aprendizaje progresivo.

Por eso, no necesitas saber nada antes de empezar.

Necesitas empezar.

 

Empezar de adulto no significa empezar tarde

 

Una frase que escuchamos con frecuencia es:

«Esto tendría que haberlo empezado de joven.»

Quizá.

Sin embargo, también puedes empezar ahora.

Como adulto tienes otras responsabilidades y posiblemente menos tiempo. Al mismo tiempo, también tienes experiencia, capacidad de comprender y una razón propia para aprender.

No necesitas haber practicado artes marciales de pequeño.

Tampoco necesitas estar en una forma física extraordinaria.

Y, además, no necesitas saber todavía si vas a continuar durante diez años.

Solo necesitas probar una primera clase.

 

¿Qué ocurre en la primera clase?

Probablemente algunas cosas no te saldrán bien.

Confundirás derecha e izquierda. Tendrás que pensar dónde poner los pies. Por ejemplo, una técnica que parece sencilla cuando la ves quizá no lo sea tanto cuando la haces tú.

Es normal.

De hecho, aprender algo nuevo tiene precisamente esa parte.

Lo importante es que nadie espera que llegues sabiendo. A partir de ahí, el aprendizaje es progresivo y cada persona tiene su propio ritmo.

Primero entiendes el movimiento.

Después empiezas a coordinarlo.

Con el tiempo, el cuerpo deja de tener que pensarlo todo.

Y un día haces algo que unas semanas antes no sabías hacer.

Precisamente ese momento es una de las partes más interesantes de las artes marciales.

 

 

¿Te reconoces en alguna de estas frases?

 

«Tengo 40 años y nunca he hecho artes marciales.»

«No estoy en forma.»

«Me da un poco de vergüenza empezar con gente que ya sabe.»

«¿Y si no se me da bien?»

Si alguna de estas frases te resulta familiar, probablemente estés exactamente en el punto desde el que empieza mucha gente.

Por eso, no tienes que saber hacerlo. Tienes que aprenderlo.

 

 

No necesitas saber hasta dónde llegarás

 

Empezar una disciplina marcial de adulto no significa que tengas que competir, entrenar todos los días o perseguir un cinturón negro.

En cambio, puede ser una forma de moverte, aprender algo nuevo o recuperar una actividad que habías dejado atrás.

También puede ser simplemente descubrir qué ocurre cuando das a tu cuerpo y a tu mente el tiempo necesario para aprender algo nuevo.

Las artes marciales pueden acompañarte durante muchos años precisamente porque no tienen que significar lo mismo para todos.

En definitiva, no necesitas saber cuál será tu camino antes de empezar.

 

El primer paso

 

No hace falta decidir ahora si esto va a durar un mes, un año o diez años.

Primero hay que dar el primer paso.

Si estás pensando en empezar artes marciales como adulto, puedes conocer cómo trabajamos el Taekwondo para adultos en Girona.

Por último, también puedes consultar los horarios de las clases.

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